ARQUEOLOGIA DEL PUNTO DE VISTA
Uno de los elementos más importantes para entender una fotografía es el punto de vista. Situarse en la posición que ocupó el fotógrafo es entrar a formar parte del conjunto espacial que constituyó la escena captada por la cámara, haciendo de nuestro cuerpo el eje que recupera también el contracampo. Reconocer la pertenencia de un espacio remoto a unas coordenadas del espacio cotidiano, en el caso de las escenas de conflicto, aumenta la empatía y es la mejor lección para asimilar la historia como algo propio. En ese sentido Ricard Martínez, con una vocación pedagógica y de compromiso que no se conforma con la literalidad, sino que entra en el territorio de la instalación artística, lleva varios años investigando en la arqueología del punto de vista, descubriéndonos entre las calles de Barcelona encrucijadas cargadas de historia. Su blog es un diario de su trabajo exhaustivo y detallista. Esta vez se trata de las fotos hechas por Agustí Centelles en Barcelona el 19 y 20 de julio de 1936 en la calle Diputación. El martes 27 de octubre, a las 13 horas, tiene lugar la inauguración de la instalación en la calle. Os pasamos la invitación y os recomendamos especialmente la asistencia para atender a sus explicaciones. 
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FOTOMERCÈ'08 y CARME SECANELLA: Sempre ens quedarà el carrer
Tras el visionado de las fotos del Fotomercè, queda claro que si catalán es quien vive y trabaja en Cataluña, barcelonés es quien vive y fotografía la Mercè. Efectivamente, el famoso concurso municipal que abre la semana de fiesta mayor en su ya tradicional sala Xavier Miserachs del Palau de la Virreina (Rambla, 99) puede jactarse año tras año de aumentar el número de participantes, como lo hacen los eventos que se reparten por toda la ciudad.  (c) Carme Secanella Castellers en Sant Jaume, gegants i capgrossos en el MACBA, fuegos artificiales en la playa, carreras a nado en el puerto, diables y correfocs por via Laietana, espectáculos callejeros en la Rambla del Raval, circo y malabares en la Ciutadella, conciertos nocturnos y diurnos en el Forum, Arco de Triunfo, Plaza Real...; danzas populares, tradicionales, exóticas; jornadas de puertas abiertas en museos, la Festa al Cel, el piromusical de Montjuïch,... uuff! Habría que tener varios cuerpos de repuesto para sobrellevar la semana en la que en Barcelona decimos adiós al verano con un sol aún espléndido. Tanto que resultaría imperdonable dejarse la cámara de fotos en casa. Y es que, desde que las cámaras han reducido su tamaño y mejorado sus prestaciones, pocos son los que no hacen al menos una foto con calidad suficiente para presentar al Fotomercè esperando ganar uno de los premios remunerados o verla expuesta entre las mejores. Las mejores, a criterio del anónimo jurado. Porque, ¡ojo!, no podemos contemplar estas fotos con el mismo espíritu crítico con el que juzgaríamos una exposición de autor, es decir, la del fotógrafo invitado que ese año disfruta del privilegio de darnos su visión de la fiesta y que en 2008 fue Carme Secanella, habitual colaboradora de las páginas de El País. Si en el apartado para aficionados aceptamos y celebramos la repetición de motivos: el niño que se acerca al monstruo con inocencia y curiosidad, la “pinya” de esforzados castellers que simbolizan el trabajo y sentimiento de equipo, la rítmica repetición de piernas colgando o de nadadores en bañador como alusión a la masiva afluencia de espectadores o participantes; o el contraste de la piel oscura o los ojos rasgados de unos pequeños ataviados con el traje de bastoners como prueba fehaciente de integración... Si aceptamos incluso que técnicas “salonistas” como la manipulación desde cámara, el retoque por ordenador o el virado en cubeta se lleven un premio por dar a la imagen ese aura de foto “antigua de verdad”, ¡qué poco lo aguantaríamos de un profesional! ¡Cómo criticaríamos que con su (suponemos) cámara hiperprofesional, o sea carísima, con megas para dar y vender, raws y tiffs al gusto, flash sincronizado a la cortinilla trasera, ópticas con una nitidez entre asombrosa y espantosa,... hiciera lo mismo que los concursantes!  (c) Carme Secanella Porque una cosa es el topos, o sea la fiesta ciudadana, y otra el tópico, la repetición, ingenua por inconsciente o reprobable cuando falta creatividad, en la que es tan fácil caer cuando se “tiene la mano rota” de hacer fotos por encargo. Y Carmen Secanella logra una visión personal de un evento archirrepresentado que parece pedir un tratamiento tipo “Fiestas populares”. Y por si fuera poco, además debía contener la pulsión del disparo intrínseca al formato digital para “resolver” el tema. ¿Cómo? Seleccionando entre los cientos de disparos realizados, forjando equivalencias entre situaciones, tonos, colores, gestos... Organizadas en dípticos, sus imágenes en color buscan la impresión de simultaneidad, de momento compartido aun sin saberlo, de pertenencia al variopinto colectivo de la Barcelona tradicional y cosmopolita, ésa en la que caben todas las edades, todas las razas, todas las clases sociales, que sale a la calle una sí y otra también a verse a sí misma representando el ideal de la ciudad mediterránea. Así, sin apartarse de la obligada alusión a “La gran familia humana”, sus fotos actualizan el género siendo selectiva, atendiendo al detalle, dejando el sentimentalismo y lo entrañable para otros.  (c) Carme Secanella
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Leí de pasada, y sobre el hombro de alguien en el tren: "A Díos lo inventó la muerte", un titular que resumía así una entrevista con Saramago. Hoy me enteré de que había muerto Koldo Chamorro. Vi, de repente y pasando veloces, muchas de sus fotos en las que perseguía a la muerte disfrazada entre los hombres y las mujeres en las calles de todo el mundo, pero sobretodo de España. Aquella frase de Saramago me pareció su epitafio. Y las fotos errantes en mi memoria parecían alcanzar a aquella muerte inventora en cada imagen, en cada gesto, de tanto que se le había aproximado su autor. Algo dicen esas fotos de la constante valentía de Koldo frente a la muerte, de su descaro ante ella. Hoy vuelvo a ver esas fotos, ya no en la mente, sino una a una en las páginas de un libro suyo. Entiendo ahora que la pregunta que le hacía era que dónde se encontraba su engendro, y el porqué. A Koldo no le tocaba, al menos por ahora, irse más allá para oír la respuesta... Adiós a uno de los grandes de la fotografía española.  (C) Diario de Navarra
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GEMMA MIRALDA Y MARC CASTELLET: Terrassa, la ciutat reconeguda
Se inaugura en la Sala Muncunill (Plaça Dido 3, Terrassa) el martes, 20 de octubre, a las 7 de la tarde, una exposición en la que participa nuestra socia y amiga Gemma Miralda, compartiendo el proyecto con Marc Castellet. Ambos fotógrafos de la ciudad de Terrassa, que han asumido el reto de retratar su ciudad complementariamente.  Os pasamos un fragmento del texto del catálogo, escrito por Laura Terré: Intueixo una doble espiral -si fos possible, que no ho sé- centrípeta i centrífuga a la vegada on s'alineen aquestes dues col•leccions de fotografies. Mentre Miralda es concentra, Castellet es dispersa. Mentre Miralda busca l'essència i l'emblema, el símbol i el sentit de la ciutat eterna, Castellet ens sotmès a un procés de anòmia, de despersonalització i de fugida, creuant el límit d'allò que es diu ciutat. Cadascú respon a una sensibilitat concreta de la fotografia que trobem a la tradició: la via contemplativa i la via més comunicativa o informativa. Miralda actualitza el ritual d'examinar a fons allò conegut; Castellet la passió de donar a veure allò desconegut i invisible. Ella ens redescobreix un món conegut amb l'aportació d'una jove i novedosa mirada; mentre que ell ens descobreix la singularitat de la vulgaritat, l'interès poètic dels entorns de la perifèria que encara no han rebut un nom de carrer, els espais i els objectes que ningú veuria sinó fos per la senyal que posa sobre ells el fotògraf.
En qualsevol cas, som nosaltres, els espectadors, els que hem de donar sentit a aquesta presentació conjunta, prenent unes fotos com a peus de les altres, seguint la narració que ambdós ens volen comunicar en la complicitat del projecte conjunt. Hem de temptejar una lectura, una interpretació a la llum de la nostra experiència, que funcioni com a síntesi d'aquesta proposta binaria. (Jo us convido a fer-la per vosaltres mateixos, que la meva interpretació no deixa de ser una més...)Seguro que es así: que disfrutareis de la visita y le dareis vuestro propio sentido. Para más información y ver fotos, podéis consultar la página web de Gemma Miralda: www.gemmamiralda.com/fotografia.html
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